Soy muy consciente del peso de cada día que pasa y no hay uno en el que no intentemos al máximo avanzar en la construcción de nuestra tecnología.
Nuestro gran objetivo en 2026 es alcanzar los $100.000 dólares de ingresos anuales recurrentes. Ese objetivo entra en conflicto con la gran verdad de que este es un año más de construcción que de crecimiento, y solo es viable si para mitad del mismo las bases de nuestra tecnología están completadas y pasamos de inventar a operar.
En estos 4 meses desde que obtuvimos plata con la que seguir trabajando por este sueño nos constituimos legalmente en USA, participamos en convocatorias en las que no debimos gastar tiempo y arranqué a trabajar en Clatri.
Clatri, Docjects y lo que estamos cocinando
Clatri es una nueva app. Pero más que app, es en su base un agente que busca ayudar a sus usuarios con sus finanzas, salud y crecimiento personal. En realidad, lo que captura la atención en Clatri es que permite fácilmente registrar y seguir nuestra situación financiera. Ese es el gran caballo de Troya: un proyecto cuyo objetivo escondido es convertirse en el agente para todo.
Siguiendo ese camino he estado trabajando en una herramienta interna para organizar, planear y documentar nuestra tecnología. Señores, en Gurwi LLC no tenemos documentación en estos momentos. Lo que hacen las miles de líneas de código, tablas, triggers, funciones y servicios que hacen que Gurwi y Clatri existan solo vive en nuestra mente, porque ni tiempo de documentar hemos tenido.
Docjects, el nombre por ahora de esta herramienta, nace para facilitar planear, documentar y organizar software al proporcionar un agente —que vive en Clatri— capaz de hacer ediciones virtuales. Está adaptado para estos tiempos de IA: guarda todos los datos en el repositorio GitHub del usuario, lo cual permite que lo lleve a su editor y desde ahí siga creando y documentando con el contexto de su repositorio.
Por ahora es de uso interno, sin planes de lanzarla al público, porque nuestros esfuerzos en distribución deben concentrarse en Clatri como app y en Gurwi, la app, que me da esa sensación de que debería tener un apodo como “Atlas” para diferenciarla de Gurwi LLC, la empresa dueña de ambos productos.
Con Gurwi lo que estamos haciendo ahora es prácticamente volver a hacerlo. Hay un logo feo por cambiar. Hay detalles de la UI que pulir. Hay que conquistar la generación de imágenes con estilo consistente y personajes consistentes, y las formas de generación de video para que nuestras clases den una sensación de calidad que se aleje del AI slop. Y conquistarlo con workflows desplegados en endpoints para así proveer estas capacidades en el que es nuestro reto y objetivo principal con Gurwi: crear el agente que con un solo prompt permita hacer clases visuales e interactivas sobre cualquier tema.
Lograr ese objetivo ha implicado hacer cambios estructurales en nuestro formato, en nuestra base de datos, en la interpretación que hace la app móvil, en la lógica de renderización, y también explorar nuevas líneas de negocio que Gurwi puede perseguir más allá de la app gracias a la IA generativa. Jonnier es el gran guerrero que asume parte de estos desafíos, comandando la generación visual e involucrado en refactorizar Educators, el software que construimos para hacer las clases.
Son tantas cosas y tan pocas horas de sueño
Estamos a 16 de febrero y ya me he enfermado 3 veces en lo que va del año por lo poco que duermo.
Económicamente estamos bien, pero no solo por el premio de la Shipaton, sino porque el video de Julio Sánchez Cristo nos trajo muy buenas ventas con Gurwi —ventas que sé que fueron más desde la solidaridad y el apoyo que desde el consumo de contenido— y tanto Jonnier como yo tenemos ingresos recurrentes por nuestros trabajos. No, señores. Contrario a lo que muchos creen: no le dedicamos todo nuestro día a Gurwi LLC. Pero lo mucho que le dedicamos a esto es insalubre.
Por eso espero y deseo que esta fase de construcción de las bases más sólidas de los productos sea tan temporal como la tenemos visualizada en nuestros roadmaps. Que pronto pueda volver a hacer marketing tranquilo porque hay una buena operación que seguir y no que descubrir e inventar. Que haya un balance en el que pueda practicar deporte. Que consigamos desde la periferia conquistar el público extranjero, que habla inglés y gana bien como para pagar suscripciones sin sufrir por ello, y no quedarnos reducidos al impacto nacional. Que logremos los $100.000 dólares de ingreso anual este año y no el otro.
Esperamos lanzar Clatri en abril y para junio publicar parte de lo que estamos cocinando con Gurwi.